Tampoco es lo mismo abrir camino, coger el camino, ponerse en camino, buscar el camino o estar en camino, ni quedarse a mitad, ni ir por buen o mal camino o llevar un camino equivocado; ni atravesarlo no cruzarlo
DEMETRIO MALLEBRERA -laverdad.es- No es nuestra intención convertir esta colaboración en un panegírico de costumbres de creyentes; pero desde la cultura cristiana, que es la que mejor conocemos todos, seguir los pasos del Señor, y evidentemente los de 'los suyos', es lo que da mayor sentido, por vía de rememoración, a una peregrinación. Un reconocido doctor en Liturgia afirma que en el siglo IV se recorrían los lugares en que Jesús resucitado había estado con sus discípulos y donde había subido al cielo, y cree que la costumbre es mucho más antigua. Así ocurrió con los que vivían en los lugares sagrados y los que quisieron ir a morar allí precisamente por estar tan cerca de los sitios donde se produjeron los principales acontecimientos de la vida de Jesucristo: nacimiento, vida oculta y de trabajo, lugares recorridos que nos narran los evangelios, y evidentemente donde oró tantas veces (el huerto de los Olivos), el escenario donde fue "juzgado" y condenado, el camino o calles por donde llevó la cruz, el monte donde fue crucificado y murió, el puesto donde lo sepultaron y resucitó, y luego se apareció por primera vez, casi todo, evidentemente, en Jerusalén; peregrinación que suele denominarse «a Tierra Santa» que, juntamente con la de ir a Roma y a Santiago de Compostela, conforman las tres puntas o ángulos de las peregrinaciones católicas desde hace siglos.
En estas circunstancias lo que solemos plantearnos son dos cosas diferentes que pueden unirse si así se desea o se hace obligatorio: el camino y el jubileo. Lo primero es más complejo de lo que parece, porque es palabra muy utilizada en la vida real y en la idealizada. Quizás nos sería más cómodo dedicar antes unas ideas a lo que es el jubileo, porque, en principio, no es más que conmemoración, recuerdo de hechos del pasado que marcaron el posterior devenir del tiempo, traer a la memoria algo importante para nosotros (tanto como personas individuales, comunidades o sociedad en general -pueblos y países-), dándoles carácter festivo (espectáculos, festejos, romerías, solemnidades), figurativo (representación, puesta en escena del evento, auto sacramental) o premiado (indulgencia, absolución y perdón, cumpliendo obligados requisitos y aprovechando la efemérides de que se trate). A este respecto acudimos a una voz autorizada, la del Papa Juan Pablo II, quien lo dejó escrito en 1994 como Carta Apostólica preparatoria del Jubileo del año 2000: «En la vida de cada persona los jubileos hacen referencia normalmente al día de nacimiento, aunque también se celebran los aniversarios de sacramentos (
), esto mismo se puede aplicar también a las comunidades o a las instituciones.
Así pues se celebra el centenario o el milenio de fundación de una ciudad o de un municipio». En otros lugares de aquel importantísimo documento se hace referencia al valor humano de los compromisos sociales, en donde cada vez que hay celebración se recurre a la tradición y se aumenta su efecto cultural, actualizando estilos y modos de hacer mediante la creación de recordatorios en monumentos y en piezas musicales, entre otras cosas; dando así mayor valor a la herencia recibida de nuestros antepasados, y estimando el sentido de lo que hacen muchos que no son del lugar: venir de lejos para conocerlo.
En la oscarizada película "Precious", la protagonista, haciendo un curso de integración social, se queda repetidamente con una frase que escucha al iniciarse las clases: «El largo camino se empieza con un primer paso». Coincidiendo con esta afamada película se estrenaba otra - 'El largo camino del amor'- donde también se oye decir a los protagonistas: «El viaje es largo y dura toda la vida». ¿Se trata de caminos que se recorren pasito a pasito, en plan paseo o excursión, que llevan a algún lugar, o es una manera de hablar metafórica porque resulta que uno no se mueve de su lugar y sin embargo recorre un camino a trechos que son diferentes y en vez de cambiar el paisaje lo que va pasando es el tiempo mientras la persona se va transformando por la edad y las circunstancias que le acontecen? Tampoco es lo mismo abrir camino, coger el camino, ponerse en camino, buscar el camino o estar en camino; ni quedarse a mitad, ni ir por buen o mal camino, o llevar un camino equivocado; ni atravesarlo ni cruzarlo. Y si seguimos así el etcétera se convertirá también en un camino inabordable.